Francia e Italia intercambian golpes antes de la cumbre migratoria

Emmanuelle Macron y Giuseppe Conte

Uno de los viceprimeros ministros italianos dice que el presidente francés, Emmanuel Macron, podría convertirse en el “enemigo número 1” de Italia

Los gobiernos de Francia Italia  han intercambiado un lenguaje notablemente poco diplomático antes de la próxima cumbre migratoria, mientras 16 líderes de la UE llegan a Bruselas para una reunión de emergencia organizada de forma apresurada. Los viceprimeros ministros de Italia, Luigi Di MaioMatteo Salvini, dicen que el presidente francés Emmanuel Macron es “arrogante” y podría terminar siendo el “enemigo número 1” del país transalpino.

Así lo definía el viceprimer ministro italiano, Luigi Di Maio, a través de su página de Facebook:

“Italia se enfrenta realmente a una emergencia migratoria y en parte es porque Francia sigue haciendo retroceder a la gente en la frontera. Macron corre el riesgo de convertir a su país en el enemigo número uno de Italia en esta emergencia”.

 Emmanuelle Macron y Giuseppe Conte

Emmanuel Macron afirmó que que el desafío de la migración de Europa no estaba en el mismo nivel que hace unos años. Dijo que la cooperación europea había logrado reducir los flujos migratorios en casi un 80%, y que los problemas surgieron de los movimientos “secundarios” de migrantes una vez que llegaron a Europa.

En una reunión con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en la víspera de la cumbre, Macron declaró lo siguiente:

“La realidad es que Europa no está experimentando una crisis migratoria de la misma magnitud que la que experimentó en 2015. Un país como Italia no tiene la misma presión migratoria que el año pasado. La crisis que estamos viviendo hoy en Europa es una crisis política … vinculada a movimientos secundarios entre países europeos”.

La mini cumbre se convocó el pasado miércoles y se incluyeron inicialmente ocho países. Finalmente 16 naciones han confirmado que asistirán, mientras que los cuatro condados de “Visegrad” de Europa del Este -República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia- la han boicoteado. La reunión fue sugerida por el gobierno alemán después de que Angela Merkel se comprometiera a encontrar una solución europea para la migración.