El Papa aprueba una ley que obliga a sacerdotes y monjas a denunciar los abusos sexuales

El Papa aprueba una ley que obliga a sacerdotes y monjas a denunciar los abusos sexuales
El Papa aprueba una ley que obliga a sacerdotes y monjas a denunciar los abusos sexuales

El Papa promulga una nueva ley que impone a sacerdotes y monjas católicos a denunciar todos los abusos sexuales, incluidos los antiguos

El Papa Francisco emitió hoy jueves una innovadora ley, que obliga a todos los sacerdotes y monjas católicos del mundo a denunciar los abusos sexuales. La ley ordena que los 415.000 sacerdotes católicos y 660.000 monjas de todo el mundo, informen a las autoridades eclesiásticas cuando tengan “motivos fundados para creer” que se han producido abusos.

Deben informar a las autoridades eclesiásticas de cualquier tipo de abusos del clero y el encubrimiento por parte de sus superiores. Este es un nuevo e importante esfuerzo para hacer responsable a la jerarquía católica que no denuncie los abusos.

La nueva ley eclesiástica ofrece protección a los que denuncien los casos de denuncias. Además exige que todas las diócesis del mundo cuenten con un sistema para recibir las denuncias de forma confidencial. Además, describe los procedimientos para llevar a cabo investigaciones preliminares cuando el acusado es un obispo, cardenal o superior religioso.

Este es el último esfuerzo del Papa para responder a los continuos escándalos de abuso sexual y encubrimiento, que ha devastado la credibilidad de la jerarquía católica y de su propio papado.

El Papa aprueba una ley que obliga a sacerdotes y monjas a denunciar los abusos sexuales
El Papa aprueba una ley que obliga a sacerdotes y monjas a denunciar los abusos sexuales

Esta ley no les exige que informen a la policía. El Vaticano ha argumentado durante mucho tiempo que hacerlo podría poner en peligro a la iglesia, en lugares donde los católicos son una minoría perseguida.

Pero por primera vez en el derecho eclesiástico universal, se establece que deben obedecer los requisitos de información civil en el lugar donde viven, y que su obligación de informar a la iglesia no interfiere de ninguna manera con ello.

Si se aplica plenamente, el Vaticano podría ver una avalancha de abusos e informes de encubrimiento en los próximos años. Dado que la ley es de procedimiento y no de naturaleza penal, puede ser aplicada de forma retroactiva.

Eso significa que los sacerdotes y las monjas están obligados ahora a denunciar incluso los casos antiguos de delitos sexuales y encubrimientos, y a disfrutar de la protección de los denunciantes por hacerlo.