China tomará represalias si Trump sigue adelante con la amenaza de una subida de aranceles

China tomará represalias si Trump sigue adelante con la amenaza de una subida de aranceles
China tomará represalias si Trump sigue adelante con la amenaza de una subida de aranceles

Ante la amenaza lanzada el domingo por Donald Trump sobre la subida de aranceles, China advierte que tomará represalias

China ha anunciado que tomará represalias si el presidente estadounidense, Donald Trump, sigue adelante con la subida de aranceles en una lucha por la tecnología y el comercio. Esto incrementa las tensiones entre ambos países antes de las negociaciones en Washington.

Desde el Ministerio de Comercio chino se afirma que se verían obligados a tomar las “contramedidas necesarias” si los aumentos se llevan a cabo el viernes. Trump sumió a los mercados financieros mundiales en la confusión, tras la sorprendente amenaza del pasado domingo.

Trump indicó que se aumentarían los derechos de importación de 200.000 millones de dólares (178.592 millones de euros) de los productos chinos de 10 a 25 unidades. El mandatario estadounidense se quejó de que las conversaciones iban demasiado lentas. Acusó a Pekín de que estaban tratando de dar marcha atrás con respecto a acuerdos anteriores.

Desde el Ministerio de Comercio de China se emitía el siguiente comunicado al respecto:

“China lamenta profundamente que si se llevan a cabo las medidas arancelarias de Estados Unidos, tendremos que tomar las contramedidas necesarias”.

China tomará represalias si Trump sigue adelante con la amenaza de una subida de aranceles
China tomará represalias si Trump sigue adelante con la amenaza de una subida de aranceles

Trump advirtió a finales de 2018, que si no se alcanzaba un acuerdo con China antes del 1 de marzo, se elevarían del 10% actual al 25% los aranceles que aplica a las importaciones chinas por valor de 200.000 millones de dólares.

Las negociaciones incluyen además quejas sobre los excedentes comerciales de China. También sobre los planes para la creación de competidores globales en el campo de la robótica y otros campos. Washington, Europa, Japón y otros socios comerciales dicen que esto viola los compromisos de apertura de mercados de Pekín.

Las autoridades chinas ya han extendido las represalias más allá de las importaciones, centrándose en las operaciones de las empresas estadounidenses en China.