El bisnieto de Mussolini se presenta como candidato de extrema derecha a la UE

bisnieto de Mussolini se presenta como candidato de extrema derecha a la UE

El bisnieto de Mussolini será candidato por el partido de extrema derecha Hermanos de Italia, en las elecciones a la UE

El bisnieto de Benito Mussolini, Cesare Mussolini, se presenta como candidato en las elecciones de la UE que se celebraran en mayo. El ex oficial de la marina Caio Giulio Cesare Mussolini, de 51 años, representa al Partido de extrema derecha Hermanos de Italia. Cesare Mussolini se convertirá en el tercer descendiente del ex dictador fascista italiano que entra en política.

Dos de sus primas segundas también están involucradas en el mundo de la política. Rachele Mussolini es concejala de la ciudad de Roma, también asociada al partido, mientras que Alessandra Mussolini es eurodiputada de Forza Italia, la formación política de Silvio Berlusconi.

Rachele Mussolini ha estado involucrada en la política italiana durante décadas. Primero como miembro de un partido fundado después de la guerra por los partidarios de su abuelo. Luego por movimientos sucesores que modificaron su retórica antes de ser absorbidos por los partidos conservadores.

bisnieto de Mussolini candidato de extrema derecha a la UE

Giorgia Meloni, que dirige el Partido de los Hermanos de Italia, alabó a Caio Mussolini: “Es un profesional, un militar, un patriota”.

Cesare Mussolini, que se presenta en el sur de Italia, calificó como un honor representar al partido. El bisnieto de Mussolini afirmó al periódico de derecha Libero que su nombre no es fácil de llevar. Sin embargo si dejo claro que “nunca me avergonzaré de mi familia”.

En la misma entrevista indicó que él había nacido mucho después de ese período. El fascismo es ahora algo que debían estudiar los “historiadores”. Además también añadió lo siguiente:

“Veo otros peligros. El pensamiento policial, el globalismo, la dictadura de la corrección política, la inmigración incontrolada, unos pequeños grupos financieros que lo controlan todo, el extremismo islámico”.

Los partidos neo-fascistas siguieron formando parte del panorama político italiano de la posguerra. Eso, a pesar de que apoyar al fascismo se convirtió en un crimen.