Encuentran el cadáver de un hombre en Murcia con la oreja y dedo cercenados y sin uñas

Foto de Deda, que muestra un amigo en el móvil. | Foto: lv

La Guardia Civil encontraba el cadáver de un hombre en el interior de su coche. Presentaba una herida mortal de bala en la cabeza

El pasado miércoles, la Guardia Civil encontraba el cadáver de un hombre con un disparo en la cabeza, en Totana, Murcia. El hombre es un ciudadano albanés de 46 años y que vivía en Puerto de Mazarrón.

El cadáver de la víctima se encontraba en el interior de su vehículo, junto al cauce seco del Río Guadalentín. Un vecino de la zona era quien alertaba a las autoridades ya que le llamaba la atención que estuviera aparcada en ese lugar desde el lunes pasado.

Según ha publicado ‘La Verdad’, el cadáver del hombre presentaba dignos evidentes signos de tortura. Le habían cortado un dedo de la mano y un gran trozo de oreja. Además las uñas de los pies habían sido arrancadas. Supuestamente, tras la evidente tortura, le pegaron mortal tiro en la nuca.

Según las primera hipótesis de la policía, todo apunta a un ajuste de cuentas relacionada con la mafia albanesa. Por el método usado tanto en la brutal tortura sufrida por la víctima como para su asesinato de un tiro en la nuca, la policía estaría buscando a un profesional acostumbrado a realizar este tipo de trabajaos para la mafia del este.

Los especialistas en homicidios de la Guardia Civil apuntan a que la tortura seguramente no se cometió en el lugar donde hallaron el coche con el cadáver en el interior, sino que tuvieron que hacerlo en un lugar apartado y seguro. Más tarde abandonarían su cuerpo en el vehículo en Totana, donde fue encontrado.

Deda, de portero de discotecas a Guardaespaldas

La víctima de este brutal crimen ha sido identificado por la Guardia Civl como Deda, un hombre de unos 46 años de origen albanés, que vivía en Puerto de Mazarrón. Se le conocían trabajos como portero de discoteca y bares de la zona, pero según quienes lo conocían, últimamente realizaba trabajos de Guardaespaldas en Marbella.

Foto de Deda que muestra un amigo en el móvil. | Foto: lv