Caso Romina Celeste: Filtran la macabra confesión de su marido a un amigo

romina celeste

La conversación que mantuvo el marido de Romina Celeste con un amigo, fue grabada por los investigadores de la Policía Nacional

El marido de Romina Celeste, la joven asesinada presuntamente en Lanzarote, confesaba el pasado enero a través de una llamada de teléfono a un amigo, que se encontró a Romina ya muerta, tras una noche de borrachera. La mujer de 28 años de origen paraguayo también habría bebido, y tras una discusión, él se marchó de casa dejándola sola.

El 13 de enero, Raúl Díaz era detenido por el presunto homicidio de su esposa, tras la llamada de teléfono a un amigo en la que supuestamente confesaba todo lo que  había ocurrido la noche del 31 de diciembre.

En esta conversación publicada en exclusiva por el programa ‘Espejo Público‘, asegura que después de haber bebido y haber tomado pastillas, ambos mantuvieron una sonora discusión que acabó con la marcha de éste de casa. Cuando se tranquilizó, Raúl volvió pero se encontró a Romina en el baño, sentada y sin vida.

romina celeste

-Amigo: “¿Qué pasa tío?”

-Raúl: “Pues, eso, buf, que…”

Amigo: “¿Tuviste bronca y se te fue de las manos?”

-R: “Que no, que no, que no. Yo es que no sé si contártelo te puede perjudicar a ti, porque…”

-A: “No, no, no, para nada, cuéntame..”

-R: “Pues , eh…yo estaba dormido. Después del colocón de varios días”

-A: “¿Eso fue el 31?… o el 1…?”.

-R: «La noche del 31 al 1».

-A: “Ajá”

-Raúl: “Ella también se había metido de todo… Incluso pastillas que yo le había quitado a mi madre, como el diazepan. Vuelve a la carga con que necesita de dinero… que lo quiere ya, que lo quiere ya…eh… y con gritos y con voces sobre todo…”

-Amigo: “Pero ibais los dos hasta el culo de todo, ¿no?”

-Raúl: “sí, sí, sí. Cojo la mochila… ella hace para quitármela… yo se la cojo, se la quito, me la cojo y me voy. Me voy de casa. Me fumo dos, tres, cuatro, cinco cigarros.. y no sé cuánto tiempo pasa. No sé si media hora, una hora… Vuelvo a casa y…me la encuentro en vez de en la habitación, me la encuentro en el baño de arriba… ehhh… como sentada, caída o algo así…Y me asusté… y miro a ver. y… no respira”

-Raúl: “La intento reanimar. Eehhh… está más muerta que muerta y me asusto muchísimo”

-Raúl: “El estado en el que estaba yo, lo que menos hago es pensar, e intento hacer desaparecer el cadáver. Primero, en la barbacoa, me tiro todo el día quemando a todo trapo, que la barbacoa se pone a 350 grados y tiene la chapa que es como una especie de horno. Yo no podía estar delante porque no aguanto la situación… Me iba para adentro. Seguía bebiendo… Salía para vigilar un poco que eso no estuviera completamente descontrolado” [..] Pero entre la borrachera, me quedo dormido, y ya era del día 1 al 2.

Raúl sabe que no puede deshacerse del cadáver sólo quemándolo en una barbacoa, por lo que cambia de plan, y el día 3 de enero, mete el cadáver en bolsas para arrojarlas en distintos puntos de la costa lanzaroteña.

R: “El día 2 me despierto y todo me parecía un sueño. Entonces meto la barbacoa dentro de la zona de la lavadora y me pongo a coger bolsas, todo en bolsas, todo en bolsas…El día 2 por la tarde alquilo un coche y el día 3 por la noche tiro una parte todo en bolsas de lo que estaba prácticamente quemado en una zona de la isla en el mar, lo que podía tirar por peso”

Raúl, tras ser detenido por la policía, declaró que se había encontrado a Romina ya muerta, y que no supe qué hacer con ella. Con el estado de embriaguez y drogado, sintió aún más miedo, y decidió deshacerse de su cadáver. Tras intentar quemarla en su barbacoa durante al menso 7 horas, se dio cuenta que era imposible. Ahora cabrá determinar si esta versión es la cierta o le ocultó información a su amigo durante la conversación telefónica.