Laura Luelmo | Bernardo Montoya fue sospechoso desde el principio para la Guardia Civil

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La Guardia Civil de Huelva en rueda de prensa ha constatado que el principal sospechoso con ‘Mayúsculas’ desde el principio fue Bernardo Montoya

La Guardia Civil de Huelva ha celebrado una rueda de prensa en la que ha dado algunos detalles sobre el caso del asesinato de la joven Laura Luelmo de 26 años en Cortegana (Huelva).

Según el Instituto Armado, Bernardo Montoya fue el ‘sospechoso con mayúsculas’ desde el principio, y fue seguido desde cerca al poco tiempo de interponer el padre de Laura la denuncia por desaparición el día 13 de diciembre.

El día 14, la Guardia Civil anuncia la desaparición de la joven profesora y deducen que su desaparición es extraña. Cuando entran en la casa que Laura había alquilado, descubren que no hay ningún movimiento extraño ni sospechoso, “no hay indicios de robo o de otro tipo“.

Cuando el día 14 entran su padre y su pareja en casa de Laura, si echan en faltan unas zapatillas de deporte y unas mallas que solía usar para salir a correr.

Justo cuando la Policía Judicial sale de la casa de Laura, ven a un vecino que vive justo enfrente. Entonces le preguntan por la joven desaparecida y si la ha visto en las últimas horas. lo identifican y resulta ser el que se convertiría en el principal sospechoso: Bernardo Montoya.

Éste contesta que no la había visto nunca: “Dice que no la conoce ni la ha visto nunca“. Inmediatamente después, precintan la casa de Laura y ordenan un seguimiento exhaustivo a Bernardo Montoya, de quien, a estas alturas, ya conocen su historial delictivo y antecedentes

De inicio pensamos que es un sospechoso con mayúsculas. El hecho de que fuera nuestro sospechoso iba alcanzando niveles más y más altos“, ratificó el coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva durante la rueda de prensa celebrada hace tan sólo unas horas.

Sospechas fundadas

La Guardia Civil descubre además, que Montoya había acudido Centro de Salud de Cortegana por un golpe recibido en las costillas, probablemente porque la joven trató de defenderse.

El lunes descubren el cuerpo sin vida de Laura, desnuda de cintura para abajo. El cadáver presente golpes y magulladuras. Bernardo no había salido de casa. Es el martes cuando el sospechoso sale de su vivienda de Cortegana y le ponen una baliza para tenerlo localizado. Cuando están a punto de perderle la pista, la Guardia Civi lo detiene.

Él les cuenta su versión sobre Laura, asegurando que la engañó dándole las señas de un supermercado. Cuando ésta regresa, él trata de meterla en su coche pero ella se resiste con fuerza y ella misma se golpea. Afirma que se puso muy nervioso y se lleva al campo, donde la deja. Antes de abandonarla allí, le quita los pantalones, aunque reitera que no hubo agresión sexual.

Después de registrar la vivienda de Montoya, las autoridades encuentran los productos que Laura había adquirido en el supermercado y rastros de sangre de la joven y del sospechoso ahora detenido.

“Nuestra hipótesis es que Laura estuvo en su casa poco tiempo, la mete en el maletero y la lleva al lugar donde la encontramos”

El Teniente coronel de la UCO, Jesús García Fustel, ha destacado que aún no desconocen si Laura estuvo retenido contra su voluntad en casa de Montoya, pero “es una hipótesis”. De lo que si están seguros es de que la noche del 12 al 13 de diciembre, Laura no estuvo en casa del detenido.

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