Pedro Sánchez acusa a Quim Torra de “alentar a los radicales”

El Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez y el Presidente de la Generalitat, Quim Torra

Pedro Sánchez acusa al presidente de la Generalidad, Quim Torra, de “alentar a los radicales” en la conmemoración del 1-O

El gobierno español liderado por Pedro Sánchez, acusa al presidente de la Generalidad, Quim Torra de “alentar a los radicales“, durante la conmemoración del  primer aniversario del referéndum de independencia unilateral. Unas 180.000 personas se reunieron en Barcelona para conmemorar la votación y mostrar su apoyo a la independencia catalana.

Así mismo, muchas de esas personas portaban pancartas que decían “1 de octubre, sin perdón, sin olvidar“. Mientras se desarrollaban las manifestaciones, calles de la ciudad, autopistas y una línea ferroviaria de alta velocidad fueron bloqueadas. Los activistas intentaron rodear el parlamento catalán, y después la sede de la policía nacional española en Barcelona.

El presidente catalán, Quim Torra, elogió las acciones directas llevadas a cabo por los CDR, instándolos a “mantener la presión”. Los Mossos d’Esquadra afirmaron que 30 de sus oficiales resultaron heridos el lunes por la noche.

Los Mossos trataban de detener a los manifestantes en la puertas del Parlamento de Cataluña, y a los que se manifestaban frente a la sede policial.

El Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez y el Presidente de la Generalitat, Quim Torra

A través de su cuenta en Twitter, Pedro Sánchez instó a Torra para controlar a los responsables de la violencia:

“La política catalana tiene que volver al Parlament. El president Torra debe cumplir con sus responsabilidades y no poner en riesgo la normalización política alentando a radicales al asedio de las instituciones que representan a todos los catalanes. La violencia no es el camino.”

Las escenas de disturbios perjudican el movimiento independentista catalán, que siempre se ha enorgullecido de ser pacífico y democrático. El movimiento parece cada vez más dividido, ante el limitado progreso político. Mientras tanto, sus sectores radicales están cada vez más impacientes, ante el fracaso de sus líderes en la entrega de la república que prometieron.