Los Comités de Defensa de la República (CDR) planifican un asedio a la Guardia Civil en Cataluña

Los Comités de Defensa de la República han convocado para mañana viernes una concentración ante el cuartel de la Guardia Civil en Travessera de Gràcia. El motivo es recordar el segundo aniversario del 20-S, fecha en la que la Guardia Civil protagonizó la “Operación Annubis”.

La operación Anubis fue una operación policial iniciada por la  Guardia Civil con motivo de la celebración de un referendum de Independencia declarado ilegal por el Tribunal Constitucional. La orden fue dada por el juez titular del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona.

Se registraron diferentes sedes del gobierno catalán y se efectuaron 14 detenciones de altos cargos de la Generalidad de Cataluña y responsables de empresas colaboradoras en la preparación del referéndum.​ La Guardia Civil registró las consejerías de Economía, Gobernación, Relaciones Institucionales, Trabajo y Asuntos Sociales y dependencias vinculadas.

Una multitud de manifestantes acudieron a la llamada hecha por Òmnium Cultural y ANC para apoyar a los arrestados, protestar contra las búsquedas de material electoral e impedir la labor de la Guardia Civil.

Alrededor de 40.000 manifestantes rodearon la sede de la Consejería de Economía y Hacienda, imposibilitando la salida de los agentes de la Guardia Civil. ​ Causaron el destrozos de tres vehículos de la Guardia Civil y dejaron atrapados a varios agentes durante toda la noche dentro del edificio.

Agresiones de los CDR

Los CDR se han citado a través de las redes sociales, para las 19.30 horas.  La intención es “recuperar el espíritu de aquellos días para responder a las sentencias”. Los CDR han pasado un periodo de relativa inmovilización. Pero el 11 de septiembre, con motivo de la Diada, regresaron a la carga con una concentración a las puertas del Parlament, que se saldó con numerosos incidentes, entre ellos, agresiones a periodistas.

La reportera de RTVE, Ángela García Romero, sufrió una agresión cuando se disponía a grabar. La golpearon con una piedra en la cabeza como ella mismo exclamó y le tiraron agua y latas.

El cámara de RTVE también fue víctima de este acto vandálico y tanto él como su herramienta de trabajo quedaron empapados. Uno de los agresores, incluso, rompió una pieza de la cámara tras propinar una patada al trípode y tirarlo al suelo.