La nueva ley no aplicará al teletrabajo en pandemia

Este pasado martes, el Consejo de Ministros aprobó el decreto ley que regula el trabajo a distancia y que entrará en vigor 20 después de su aprobación en el BOE. La ministra de trabajo, Yolanda Díaz, resaltó que esta norma inaugura una “ola de reformas encardinadas en las nuevas relaciones laborales del siglo XXI”, que supondrá “un cambio de paradigma” y aumentará la productividad.

Siete meses después de que estallara la pandemia, por la que millones de personas se vieron obligadas de golpe y porrazo a trabajar desde sus casas, por fin se ha hecho posible. Y lo hace de nuevo con acuerdo entre el Gobierno y los agentes sociales.

La ley que ya ha sido ratificada por las comisiones ejecutivas de las organizaciones sindicales y empresariales, refuerza el papel de la negociación colectiva, a través de convenios y acuerdos que determinarán condiciones y aspectos relevantes como el derecho a la desconexión, la flexibilidad horaria y la reversibilidad del teletrabajo.

Ámbito de aplicación

Esta ley solo regulará las relaciones laborales, en el ámbito de la empresa privada, “que se desarrollen a distancia con carácter regular”. La ley no será de aplicación al personal laboral al servicio de las Administraciones Públicas, que se regirá por su normativa específica según lo acordado en la mesa de diálogo social.

Un trabajador deberá realizar en remoto al menos un 30% de su jornada semanal durante un periodo de tres meses, es decir, dos días a la semana. No cubrirá a quienes estén teletrabajando a consecuencia de la covid, aunque las empresas sí tendrán que costear los medios para hacerlo.

Voluntario y reversible

El teletrabajo será voluntario y reversible tanto para el trabajador como para el empleador y requerirá la firma del acuerdo que deberá formalizarse por escrito, registrarse en la oficina de empleo y entregarse a la representación legal de las personas trabajadoras en un plazo no superior a 10 días..

Además, la norma recoge explícitamente que negarse a trabajar a distancia, pedir que se revierta el teletrabajo o la falta de adaptación “no serán causas justificativas” de despido ni de la modificación sustancial de las condiciones de trabajo.

Igualdad de trato y de oportunidades

Los teletrabajadores tendrán los mismos derechos que aquellas que lo hagan de manera presencial a efectos de retribucion estabilidad de empleo, tiempo de trabajo, formación y promoción profesional. También en materia de conciliación y corresponsabilidad.

El horario a cumplir

Al igual que quien trabaje físicamente, el teletrabajador estará sometido a un sistema de registro de horario, que en todo caso, debe “reflejar fielmente” el tiempo que la persona trabajadora dedica a la actividad laboral, sin perjuicio de la flexibilidad horaria, y deberá incluir, entre otros, el momento de inicio y finalización de la jornada.

El derecho a desconectar

Los teletrabajadores tendrán derecho a la desconexión digital fuera de su horario de trabajo. El tiempo de disponibilidad estará pactado, y el resto se considerará tiempo flexible para el trabajador, reservando los derechos de registro horario y conciliación. La empresa debe garantizar este derecho a la desconexión, lo que conlleva una limitación del uso de los medios tecnológicos de comunicación empresarial y de trabajo durante los periodos de descanso, así como el respeto a la duración máxima de la jornada.

Flexibilidad de horario

La persona que desarrolla trabajo a distancia podrá elegir flexibilizar el horario de prestación de servicios establecido, pero deberá respetar los tiempos de disponibilidad obligatoria, y la normativa de trabajo y descanso.  El horario de trabajo deberá especificarse en el acuerdo escrito, así como el lugar elegido para desempeñarlo, que no tiene por qué ser el domicilio.

Resumen de los principales derechos

El trabajador no asumirá ningún gasto relacionado con los equipos, herramientas, medios y consumibles, vinculados al desarrollo de su actividad.

El trabajador podrá flexibilizar el horario de prestación de servicios en los términos establecidos en el acuerdo de trabajo a distancia y la negociación colectiva.

El decreto regula el derecho al registro horario adecuado, que deberá incluir el momento de inicio y finalización de la jornada.

Se garantiza el derecho a la prevención de riesgos laborales, una evaluación de riesgos que deberá tener en cuenta los riesgos característicos de esta modalidad de trabajo, en especial factores psicosociales, ergonómicos y organizativos.

La utilización de los medios telemáticos y el control de la prestación laboral mediante dispositivos automáticos garantizará derecho a la intimidad y a la protección de datos, así como el derecho a la desconexión digital fuera de su horario de trabajo.

Yolanda Díaz, Ministra de Trabajo